La V9 ha salido en dos presentaciones con dos filosofías distintas; la Roamer (más rutera quizá) y la Bobber (más desenfadada, vintage, visual y caprichosa). La V9 a priori recuerdan más a las motos clásicas, y especialmente la que a mi me gustó; la Boober, con un aire retro más parecido a la Triumph que lucía Steve Mc Queen en "La gran evasión".
Mientras miraba la moto apareció el Jefe del Taller (que me conoce porque llevo ahí la T-Max para revisiones) y me habló un poco de ella, ofreciéndome a probarla cuando quiera. Por supuesto, le dije que sí, a pesar de que actualmente mis aspiraciones a cambiar de moto son muy escasas dada la coyuntura actual (si acaso, en un truque que casi no me supusiera dinero, pero la V9 son casi 11000 euros y ni siquiera de segunda mano podría acceder a ella poniendo poco dinero). En fin, a lo que iba. Que la voy a probar un día de estos que haga bueno. Me muero de ganas, aunque por otro lado mi inexperiencia con las marchas (no cojo nunca motos de marchas) no me permitirá disfrutar lo suficiente del placer de conducir una moto de este tipo que cada día me molan más (tranquilas, para puretas como yo). Pero si no la pruebo, nunca sabré si me puedo encontrar mínimamente a gusto en este tipo de motos, no?

Resumiendo, para quien no la conozca, se trata de este modelo concreto la que voy a probar: V9 Bobber.
